Después de este finde tan movido de reuniones familiares, de tanta cena, de tanta comida, vengo triste, estoy triste también por mi prima, estoy triste por que te echo de menos. Si, y he llegado ahora de clases y he tenido una sorpresa, no, no ha sido tan sorpresa, esta vez era esperado, muy esperado, sabía que me habías respondido y si, a ver si mañana hacemos algo para estar los dos un poco menos tristes.
Y es que después de la tormenta dicen que viene la calma, y esta vez la calma por dos razones fundamentales se ha cambiado en tristeza. Hace un rato me he puesto a escribir lo que me sale de la cabeza me he dejado llevar como muchas otras veces, me ha salido lo que guardo en el fondo de mi cerebro, en mi alma y joder me ha salido como un borbotón algo triste, luego cuando lo he leído me han entrado ganas de borrarlo, no me gusta lo que escribo, no me gusta escribir cosas así, hacen que todavía me sienta peor.
Pues eso que estoy triste y molesta, tengo que ir a clases, estudiar hacer trabajos y agobiarme. No tengo tiempo para nada, no debería tener tiempo ni siquiera para mi, así no pensaría tanto, ni escribiría cosas tristes. Estoy triste y con sueño, cuando sueño me vienen pesadillas, no tengo novio ni quiero y tengo ganas de llorar.
Me gusta escribir con lápiz para poder luego borrar con una goma y que no quede rastro, otras veces cuando me levanto me levanto cansada, otras veces estoy contenta, eufórica y feliz, pero hoy no, hoy estoy triste.
Y esto es lo que he escrito lo que me ha salido de dentro:

No sé, tengo que contar algo, algo que siento por dentro, algo que me oprime el corazón, algo que hace que los ojos se me llenen de lagrimas, algo que estoy sintiendo muy dentro, algo que no entiendo. No sé si contarlo o dejar que pase el tiempo, que todo pase y que esto ya no me importe, que me dé igual, o al menos que lo sepa ver como algo que ya ha pasado y que está lejano, si, siempre será algo que me importe. Quisiera recluirlo en la tinieblas del olvido, que mi vida pierda la razón de ser, el juicio, el sentido, que mi alma deje de llorar.
Quiero despertarme cada mañana, y soñar algo nuevo, quiero despertarme y no recordar.
¿Cuándo terminará esto? quizás hasta el final de mis días. ¿dónde estas? ¿estás conmigo? abrázame, haz que me sienta viva, me agarró a ti, a solo vivir por ti, ya nada me importa, no hay motivo para seguir.
Esto apena tanto mi espíritu que no dejo lugar a nuevas ilusiones, a nuevas emociones, renunciando a que éstos sean sólo para cubrir lo que me falta, y no aquello que verdaderamente quiero y que tanto tiempo he estado buscando. Esta tristeza estará para siempre en mi memoria, en mis recuerdos y sólo el ultimo suspiro de aliento que me quede será el que se la lleve.
No sé porque extraño motivo escribo esto en un simple documento de Word, con mi teclado, que ni si quiera puede contestarme a lo que de verdad me importa, puede que sea por contárselo a alguien, en este lugar en el estoy rodeada de amigos pero que en realidad estoy sola, sola y triste.
Y no escribo más, sólo escribo tristezas.